Supongo que todos alguna vez hemos visto en la calle algún escuincle reggetonero. Si, ésos que (en mi muy particular punto de vista) se visten como travestis fracasados.
Es fácil identificarlos, e incluso se han hecho varias cadenas de correo al respecto que bien podrían considerarse agresivas y violentas. Entre los adolescentes, los llaman “tepiteños”, aunque no entiendo muy bien el término. Sé que el término pretende ser ofensivo, pero se me hace muy estúpido.
Volviendo al tema, es fácil identificarlos. Casi todos se visten con alguna (o todas) de las siguientes características:
- Aretes piratas con logotipos de marcas dizque “nais”.
- Gorra de camionero llena de brillitos y lentejuelas, apenas ajustada a la cabeza (supongo que para verse más cabezones).
- Blusa femenina (probablemente sacada del armario de la hermana) con colores jotísimos.
- Pantalones entubados a media nalga.
- Cinturón blanco para evitar que la media nalga del pantalón sea nalga completa, con hebillas enormes.
- Tenis de bota (de preferencia nike o adidas, en sus versiones genéricas) sin amarrar, con la lengüeta de fuera.
- Corte de cabello muy corto. Con mohicana, tapa plana, o figuritas en el cráneo.
Francamente no entiendo esa cultura del reggetón. Me parece vacía, vulgar, nociva. Su música la encuentro espantosa, sin chiste, repetitiva, y por ningún lado veo alguna influencia literaria. Sus iconos musicales me parecen decadentes, idiotas. Pero insisto: es mi muy humilde opinión, la cual sé que es compartida por muchos de mis amigos y conocidos.
¿A donde quiero llegar con todo esto? No, no es tan sólo una crítica a esa cultura. Creo que esta vez, la crítica será a mi propia cultura. Precisamente hoy me encontré esta imagen de una tira de Mafalda:
Y se me vinieron varios pensamientos a la cabeza. Eso no significa que comulgo con esa parafernalia del reggetón. Hace un momento mencioné que no entiendo esa cultura, o expresión social, o como quieran llamarle. Y me pregunto, si precisamente por mi falta de entendimiento, es que no veo más allá de los que tratan de expresar estos chicos.
Recuerdo que por allá de inicios de los 90´s, los adolescente de esos años gestábamos un movimiento, o una forma de ser. Los intelectuales comenzaron a hablar de la malnombrada “Generación X” (lo que sea que eso signifique), los jóvenes (o al menos, con los que comencé a identificarme) comenzamos a leer a Anne Rice, a Burroughs, Kerouac, Kafka, Cortázar, etc. Adoptábamos ideólogos como Irvine Welsh, Kurt Cobain…
Recuerdo usar pantalones rotos, botas gastadas, playeras con colores guardamugre, suéteres de muchas tallas más grandes, greñas sin peinar… y nos gustaba pensar que escandalizábamos a la gente con nuestros atuendos. Muchas personas de delincuentes y drogadictos no nos bajaban. Pero pudimos expresarnos. Encontramos la forma y lo hicimos patente al mundo.
Ahora vienen los chicos que escuchan reggetón. Y me asusta pensar que tal vez no hemos escuchado lo que tienen que decir, lo que quieren expresar o denunciar. Me aterroriza estar en el error de no prestar atención a lo que tienen que decir, y más que nada, me preocupa sobremanera que estemos usando las mismas palabras que usaban nuestros padres y abuelos. Francamente me vi reflejado en la tira de Mafalfa. Y más que nada, tengo que reconocer que, efectivamente, no entiendo esa cultura. No me gusta, la desapruebo. Pero (espero) que eso no signifique que no tengan algo que decir.
Aunque eso sí, no mamen, pinches escuincles. Sería más fácil escucharlos si su música fuera más… este… digamos música.
¿No será intoleracia de nuestra parte? Saaaaabe…
